FACTORES CLAVES QUE LLEVAN AL ÉXITO DE UNA ORGANIZACIÓN
La identidad corporativa es responsabilidad de la dirección de la empresa. Su papel estratégico la convierte en uno de sus recursos básicos, al nivel de los recursos humanos, financieros y materiales.
Además es un recurso estratégico y un factor clave de gestión empresarial. No es un instrumento de marketing, como la publicidad o la promoción abarcando e impregnando a toda la empresa. No sólo se dirige a las audiencias típicas del marketing y la publicidad sino a todas las audiencias, externas e internas.
Pero la identidad corporativa es sobre todo esa estructura interna, invisible: la estrategia de la compañía, sus objetivos, sus recursos, el papel de la comunicación, la cultura de la empresa.
La identidad corporativa trata, en definitiva, de que la comunicación de la empresa sea:
- Deliberada
- Controlada
- Coherente
Sobre los cimientos de la identidad y la cultura de las organizaciones se construye y expresa la identidad corporativa. La personalidad hace a la identidad comunicable y valorizable por los públicos. Es un componente fundamental para la imagen corporativa.
La importancia estratégica de la comunicación en la gestión institucional exige que ésta ocupe un lugar en el directorio de cualquier organización, a través del Director de Comunicación.
Ya que todas las empresas comunican: a sus empleados, a sus proveedores, a sus clientes, a sus accionistas, a sus competidores, al público en general. Comunicación es todo: la publicidad, las promociones, la gestión de la información, las facturas, los albaranes, los uniformes, la señalización.
Los directivos de las organizaciones deben estar conscientes de la responsabilidad que involucra comunicar y desarrollar una identidad corporativa sólida, basada principalmente en valores, constituyéndose éstos en los principios básicos de la empresa.
Sólo hay una forma de lograr que la organización tenga una imagen e identidad única para sus diferentes públicos: siendo única, realmente y para lograrlo, los primeros que deben percibirlo así, son sus propios trabajadores, quienes han de ser portadores de los valores o atributos que dicha organización reconoce en sí misma como esenciales.
Fuentes:
Costa, Joan (1995): Comunicación corporativa y revolución de los servicios. Madrid: Ciencias sociales.

